Entro en casa y enciendo el ipod con la música, que está en el dormitorio. Me voy el salón a escucharla. Suena mejor así, medio-alta pero de fondo en otra habitación.
Suenan los primeros acordes del No Quarter de los Zeppelín. Pongo a calentar agua para hacerme un té. Aquí está muy instaurada la ceremonia del té, dulce y amargo según sea el primero, segundo o tercero… es la bebida de los hombres del desierto… con las plantas traídas de la China. Suena raro pero la historia se repite en Mali, Chad, Senegal, Mauritania…es decir en todo el Sahel. Justo antes de que empiece a hervir saco la cacerola y me pongo unas hojas de té verde con algo de frutas ácidas (de las que le gusta a Criscues), vamos que pasando del té de por acá.
Ya en salón me recuesto en la alfombra y me acomodo en los cojines. Los salones mauritanos son así de parcos, con cuatro cosas donde recostarse y poder estar tumbados. Suena bien, pero a la larga es incómodo. Voy siguiendo el acompañamiento del bajo de JPJones que se deja lucir de vez en cuando.
En la calle no se escucha nada. Las ventanas están abiertas para que entre el viento, que hoy escasea, no se oyen los coches ni el murmurar de la ciudad que a estas horas, tras al atardecer, debería empezar a despertarse de su diario letargo. Se cumple lo predicho en la radio RFI: hoy comienza el Ramadán y la gente estará en sus casas como un domingo de verano en la capital de España.
Hoy es un día especial para, por decir algo, la mitad de la población del mundo (habría que googlelearlo, seguro que me equivoco, no hay tantos chinos musulmanes…). Llevaban ya semanas esperándolo con ansiedad, no lo llego a comprender…tampoco lo he intentado, la verdad. Soy un poco “enemigo” de las religiones, y la única que me llama más la atención es el budismo; no la musulmana. Pasarán todo el día sin comer ni beber, para luego a partir de las 19:00 pasarse por las tiendas, que justo abrirán para esa hora, para comprar grandes cantidades de comida y estar a las 19:30 prestos para comenzar el manjar; empezando siempre con los dátiles. La verdad es que están buenos, untados con una crema tipo mezcla entre nata y queso.
El No Quarter termina. Me dejá escuchar las llamadas a la oración de la Gran Mezquita que se encuentra a unos 300 m de aquí. Normalmente tengo suerte, el viento me ayuda a que esas ondas se alejen, pero hoy el viento cambió. Comienza el Lucifer de Alan Parson Project. Es corto pero potente.
Esta tarde me escapé un ratillo a la playa. Ya me conozco los atajos y con el 4×4 atrocho por veredas para ir como un kamikaze por las pistas y llegar a diferentes “recovecos” que la costa muestra a su paso por Nouadhibou. Hoy a tocado la “casita azul”. Un descubrimiento de una amiga, que resultó ser la cabaña de uno de los ricos del lugar, pero que, como suele suceder, no suele frecuentar…el dinero, el dinero… La mar está muy calmada, muy raro…es que el viento ha cambiado. Hoy viene del sureste y no trae ni la arena del Sahara ni viene tan fuerte. Se agradece. Tras el chapuzón diario me siento sobre una roca. Los pájaros hoy vuelan alto para volver a sus dormideros, no tiene que bajar a rozar las olas para enfrentarse al viento. De vez en cuando algún pez se deja ver con algún salto grácil que rompe el silencio y la uniformidad del mar que está como un plato. Las pagazas, pelícanos y chorlitejos empañan la mirada. Están contentos, hoy no tienen que cansarse para ir a dormir. El viento…
Esta noche, de madrugada, habrá que venir a darse un baño. El Ramadán acaba de empezar, luego apenas habrá luna, la marea está muy alta (otra pleamar que inunda los accesos y hace mucho más difícil su conducción nocturna) y el viento acerca el plancton a la costa. Y es que el viento ha cambiado.
Acaba de terminar Janis Joplin y comienza Strange Kind of Woman de Deep Purple. Antes de que comiencen los “alaridos” famosos me levanto y lo cambio por un “varios 2” que me hice con las aportaciones de S. He de darte las gracias, S. porque la verdad es que me estás ayudando a descubrir grupos y música algo desconocidas para mi y que son la caña. Es momento de un poco de Knife, sin duda su música me ha hechizado un poco. El “Varios 1” ha roto moldes y está haciendo un poco de historia por aquí… es el disco recopilatorio del 2008 que se dio a conocer en esta web y que ya lo habré escuchado un millar de veces, nunca me lo hubiese creído allá por el mes de diciembre 2008. Gracias a los artífices (x cierto que nunca se supo como quedó al ranking…sólo x curiosidad). ¿Habrán vuelto de su aventura por la Gran Isla de La Palma?. Sin duda dicen que la que más magia tiene (rollo hippy y demás
).
Llevo tiempo sin escribir por aquí, pero no sin pasearme. Demasiado lío durante los últimos meses que no me han dejado reposar y estar un poco conmigo mismo. A alguien he llamado para saber cómo anda el patio y estar conectado, que siempre da gusto. Os he leído y seguido…y os he echado un poco de menos. Se echan en falta actualizaciones personales de cada uno, que sin duda seguro que vienen relacionadas con la “intromisión” del verano y de las vacances en estos meses de terraceo… eso si que me falta…algo tan simple y a su vez tan reconfortante…
Esta semana he tenido un poco de tiempo. No hay mal que por bien no venga y después de estar casi la semana en cama con unas cosas por aquí y otras por allá, pasados los dolores queda la recuperación, que siempre lleva consigo el disfrutar de pensar y conocerse a uno un poquito más (o al menos intentarlo). Otra vez la salud me ha fallado estando fuera de casa lejos de allá. Te vuelves a sentir débil, impotente es la mejor definición, porque es lo único que no podemos controlar que nos puede hacer mucho daño…bueno, eso y el amor, no?
Es capaz de hacerte sentir como una hormiga solitaria, que ni siquiera está con su séquito de acompañantes, que tiene que hacer lo posible por hacerse con una conexión a internet para comprobar y chequearse y automedicarse un poquito, que uno no ha nacido médico…y de los médicos de aquí uno nunca sabe.
Una de estas tardes he hecho un viaje. Por temas de curro empecé en Bx (q por allá andará Marta, supongo que de maravilla, como una reina) y, no voy a contar cómo, acabé en Kirguistan, donde las montañas del Tian-San (o algo así) lo son todo y donde todavía no se ha desarrollado la “parafernalia” del Himalaya o Los Andes. Sitios sin explorar, con cumbres de todo tipo y gustos, con lagos, bosques, glaciares…y aldeanos de las montañas que te hacen la vida más fácil… ¿cómo pasar allí una temporada? ¿Alguien está por la labor? Pensadlo bien
El viento ha cambiado…algo habrá que hacer.
Bs a todos.
PGA.