Dos recuerdos a Benedetti

Aunque ya hace tiempo que no leía a Benedetti, su muerte reciente me llevó a cuando sí ocupó un buen espacio en mi tiempo, ahi os comparto dos de mis favoritos, el segundo en extracto.

Por un lado, qué mejor que defender la alegría con las palabras culebreando sencillas y claras…

Defender la alegría

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
 de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y de la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
            y también de la alegría

—–

y la otra, quién describe esa soledad en la masa, tan conocida por los urbanitas, al menos yo lo viví así..sólo un extracto, de “Rostro de vos”

Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.

para ampliar vease El lado oscuro del corazón de Eliseo Subiela

benedetti

R.

~ por alfinaldelaescapada en Mayo 25, 2009.

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